Los envases y la lucha contra la falsificación de productos farmacéuticos

El sector farmacéutico se encuentra en la mira de los falsificadores y los empaques ayudan a combatir las amenazas.

Se calcula que hasta 10% de los productos farmacéuticos existentes son falsificaciones y, en muchos casos, son responsables de enfermedades graves o incluso de muertes. Por ejemplo, la heparina falsificada, un fármaco empleado especialmente como anticoagulante, causó la muerte a 81 personas y ocasionó cientos de casos de reacciones alérgicas en los EE. UU. durante la primera mitad de 20081.

Un medicamento se considera falsificado cuando se introduce en el mercado como autorizado eludiendo los canales oficiales. En tales casos, las falsificaciones pueden contener el principio activo incorrecto o el principio activo correcto en cantidades incorrectas. En el mejor de los casos el medicamento “sólo” es inefectivo. Pero en el peor de los casos su ingesta o inoculación puede tener consecuencias fatales. Los falsificadores no sólo fabrican imitaciones de medicamentos sujetos a receta médica, sino también de productos de referencia y de productos de venta sin receta, genéricos y medicamentos tradicionales.

Nuevos canales de distribución
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada segundo un producto farmacéutico falsificado es adquirido a través de Internet. Los anabolizantes y los medicamentos para la disfunción eréctil están entre los productos más solicitados. A parte de estos denominados “medicamentos relacionados con estilos de vida”, cada vez más fármacos sujetos a receta médica, como antibióticos y para el tratamiento del cáncer, son vendidos por farmacias en internet. Un estudio realizado por la Alianza Europea para el Acceso a Medicamentos Seguros (EAASM, por sus siglas en inglés) 2 encontró que en 90,3% de los casos no se requería de una receta médica para la compra en línea de un fármaco sujeto a receta. Más de 50% de los medicamentos comprados por Internet en páginas web ilegales (y que ocultan sus direcciones físicas) son falsos.

Pero Internet no es el único canal de acceso al mercado de las falsificaciones. Actualmente los falsificadores concentran sus esfuerzos en introducirse en los mayoristas de productos farmacéuticos. A través de la introducción de grandes cantidades de medicamentos falsificados en la cadena de suministro legal, se llevan a cabo lucrativas transacciones en un periodo de tiempo muy corto. Este factor depende sobre todo de la región geográfica en la que se lleva a cabo. Por ejemplo, se calcula en 1% la cantidad de medicamentos falsificados existentes en la mayor parte de Europa, mientras que en los países en vías de desarrollo la cifra de los medicamentos falsificados puede alcanzar hasta 50%.